Una villa bañada por el sol frente al Montgó, con el Mediterráneo al fondo
Incluso en pleno invierno, el sol forma parte de la vida en esta villa. A ello se suman un entorno excepcionalmente tranquilo y unas vistas panorámicas que se extienden hacia el Montgó, Dénia y el mar. Su ubicación es, sin duda, uno de sus grandes atractivos.
Situada en una zona verde y especialmente tranquila en las alturas de Dénia, la propiedad cuenta con una orientación privilegiada que le permite disfrutar de un excelente nivel de sol durante todo el año.
Se trata de una ventaja especialmente relevante en el Montgó, donde tanto la orientación como el relieve pueden influir considerablemente en las horas de sol que recibe una vivienda durante los meses de invierno.
Aquí, en cambio, la luz y el sol acompañan a la casa durante todo el año.
El impresionante macizo del Montgó domina el paisaje, mientras que las vistas se abren también hacia Dénia y el Mediterráneo. Desde las terrazas y distintos puntos de la propiedad, el panorama va evolucionando a lo largo del día, siempre con la montaña, la vegetación y el mar como telón de fondo.
Una vivienda concebida para vivir también al aire libre
La villa se encuentra sobre una parcela llana de 664 m² y ofrece aproximadamente 186 m² construidos distribuidos en dos plantas.
La vida cotidiana se desarrolla principalmente en la planta principal.
El salón-comedor con chimenea comunica con una moderna cocina abierta y se prolonga de manera natural hacia una agradable terraza cubierta, parcialmente acristalada.
Es fácil imaginar cómo se disfruta aquí de la casa: desayunar al sol, comer con vistas al jardín o pasar largas tardes de verano rodeado de vegetación y tranquilidad.
En esta misma planta se encuentran dos dormitorios y un cuarto de ducha.
Una planta superior completamente independiente
La planta de arriba dispone de acceso propio y alberga un tercer dormitorio con baño.
Esta distribución resulta especialmente práctica para alojar a familiares o amigos, ya que permite a los invitados disponer de su propio espacio manteniendo al mismo tiempo la privacidad de la vivienda principal.
Sin embargo, uno de los grandes atractivos de esta planta está en el exterior.
Su terraza panorámica privada permite contemplar el entorno desde una posición elevada y disfrutar plenamente de las vistas al Montgó, Dénia y el mar.
Un rincón que fácilmente podría convertirse en uno de los lugares favoritos de la casa.
Un jardín que forma parte de la esencia de la propiedad
El jardín que rodea la villa le confiere una atmósfera muy diferente a la de muchas otras viviendas.
La vegetación mediterránea, madura, abundante y llena de color, combina árboles, arbustos y plantas en flor que aportan privacidad, frescor y personalidad al conjunto.
Integrada en este entorno verde se encuentra la piscina privada, acompañada de zonas donde relajarse y disfrutar del sol.
Además, al tratarse de una parcela prácticamente llana, los espacios exteriores resultan especialmente cómodos y fáciles de aprovechar.
La villa cuenta asimismo con diferentes zonas de almacenamiento y espacios auxiliares.
El aire acondicionado frío/calor y la chimenea permiten disfrutar de la vivienda cómodamente durante todo el año.
Otra manera de disfrutar de Dénia
El atractivo de esta propiedad no depende de un único elemento espectacular, sino de una combinación cada vez más difícil de encontrar: tranquilidad, vegetación, una parcela fácil de mantener, unas vistas excepcionales y, sobre todo, una orientación que permite disfrutar realmente del sol los doce meses del año.
Todo ello dentro del entorno natural del Montgó y a tan solo unos minutos de Dénia y del Mediterráneo.
Tanto como residencia habitual como para disfrutar de un refugio mediterráneo, es una vivienda pensada para quienes buscan, por encima de todo, tranquilidad, luz y una auténtica calidad de vida.